ECO

Blog

¡Descubre tu tipo de piel!


Los productos naturales que te proponemos habitualmente, como los aceites vegetales, aceites esenciales y arcillas (entre otros), son sustancias muy versátiles con propiedades específicas. Sin embargo es importante saber para qué tipos de piel sirven y, así, conseguir una mayor eficacia a la hora de comprar productos naturales para la piel.

Teniendo en cuenta la consistencia y las particularidades del poro, todas las pieles, de manera general, se pueden englobar en dos categorías: pieles secas y pieles grasas. Las pieles sensibles son un asunto que nada tiene que ver con la consistencia y, sean sensibles o no, también pertenecen a uno de estos dos grandes grupos. Más delante hablaremos de ellas.

Piel seca

  • La piel seca es un tipo de piel con una consistencia muy fina. Al pellizcar la piel del rostro con las manos descubrimos que hay poca cantidad de piel entre los dedos y poca cantidad de sebo en el interior.

  • A la piel seca le cuesta retener la humedad y tiende a la sequedad agrietándose o perdiendo el brillo rápidamente con cualquier manifestación climatológica (frío, calor, sol, viento).

  • Las pieles secas tienen por lo general el poro muy cerrado en la parte central de la cara. En cambio, pueden presentar poros más abiertos y sucios en la zona de la nariz o la barbilla. Por tanto, la mejilla es un buen lugar para determinar si se trata de una piel seca observando si presenta poros muy cerrados en la parte central de la cara.

  • Este tipo de piel tiende a generar arrugas con rapidez, ya que al tener una inferior capacidad para retener la humedad, las capas profundas se ven privadas de este elemento fundamental para regenerarse eficazmente. Además, el sebo es uno de los factores que hacen que la piel se mantenga firme y resistente al paso del tiempo, y estas pieles tienen menos cantidad de sebo en las capas profundas que las pieles grasas.

  • Son pieles que, en circunstancias de higiene óptimas, no tienden a la suciedad en el poro. Al tener el poro cerrado, si mantenemos un estilo de vida saludable en la alimentación, el ejercicio y los cuidados específicos diarios, la suciedad del exterior no penetra con facilidad dentro del poro, y por lo tanto son pieles que suelen mantenerse limpias.

  • Al tener menos cantidad de sebo y una consistencia ligera, tienen cierto aspecto de transparencia que deja entrever, en muchos casos, las ramificaciones venosas más superficiales.

Piel grasa

  • Se trata de pieles con una consistencia muy gruesa. Al pellizcar una parte del rostro, especialmente las mejillas, notamos que la piel grasa tiene una textura recia, mullida y firme. Estas pieles contienen buenos niveles de sebo en la hipodermis que es el responsable de esta textura.

  • Las pieles grasas tienden a mantenerse hidratadas e incluso cuando hay exceso de sebo, expulsan al exterior las cantidades sobrantes en forma de grasa o sudor. Por lo tanto, se trata de pieles que se mantienen brillantes (a veces en exceso) y que son proclives a la sudoración fácil.

  • En la piel grasa, el poro suele mostrarse abierto y se ve con facilidad incluso en la zona de las mejillas.

  • Puesto que tienen el poro muy abierto y además tienden a expulsar al exterior la grasa sobrante, se trata de pieles con tendencia a la suciedad. Los poros se ensucian con rapidez y por lo tanto son muy sensibles a la contaminación ambiental y a los hábitos de vida poco saludables (alimentación, ejercicio y cuidado diario). Estas son las razones por las que el acné suele aparecer con mayor frecuencia en este tipo de pieles.

  • La piel grasa cuenta con mayor ventaja cuando se trata del paso del tiempo, ya que el sebo y su buen nivel de hidratación hacen que el tejido se mantenga más firme que en las pieles secas y por lo tanto desarrolla menos arrugas.

Piel sensible

Tanto las personas con pieles secas como grasas pueden desarrollar una sensibilidad inusual ante el contacto con ciertas sustancias. Las pieles sensibles deben limitarse a los productos más seguros y menos alergénicos. El aceite vegetal de caléndula, o los aceites esenciales de lavanda y manzanilla están especialmente recomendados para este tipo de piel. Si tienes la piel sensible, sin duda, te aconsejamos que sustituyas cualquier crema industrial por una mezcla de aceites vegetales y esenciales

¡Esperamos que estos tips te hayan ayudado a saber qué tipo de piel tienes para sacarle el mejor provecho a tu economía y a los productos que compres!

#pielesgrasas #piel #todotipodepiel #pielseca

0 vistas

ACERCA DE

CONTÁCTANOS

Llámanos: T. (999) 290 4998  C. (999) 149 8838

Horario de atención:

Lun-Vie: 10am a 6pm

Escríbenos: ventas@ecobelleza.mx

Te contestaremos a la brevedad

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black Twitter Icon
boton-whatsapp.png

COMUNIDAD ECOBELLEZA

Pago

Seguro

© 2020 EcoBelleza Mexico       Todos los derechos reservados       Política de Privacidad       Preguntas Frecuentes y Políticas de Envíos