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Crea tu propia rutina de mañana y noche

Todos sabemos que la rutina de la mañana determina el resto del día y que la rutina de la noche te prepara para el día siguiente.

Pero cuando se trata de crear una rutina, a menudo elegimos rituales basados en lo que hacen otras personas en lugar de lo que es adecuado para nosotros.

Por eso es esencial crear una rutina matutina y nocturna que se adapte a tu personalidad y estilo de vida.

Aquí tienes por dónde empezar:

1. Escribe tus ideas
Haz un mapa de tu rutina matutina y nocturna ideal (pero realista) escribiendo todas las cosas que quieres hacer.

Después de haber hecho la lista, prioriza todos tus rituales, desde el más importante al menos importante.

Prueba diferentes variaciones de tu rutina para ver cuál te conviene más.

2. Personalízala
Tu rutina matutina no tiene por qué consistir siempre en levantarte a las 6:30 de la mañana, hacer yoga y luego meditar. Puede ser tumbarse en la cama una hora más y ver un poco de televisión o simplemente sentarse cómodamente en silencio.

El truco está en elegir rituales que te gusten y se adapten a tu personalidad y estilo de vida.

Como he dicho antes, si no eres una persona madrugadora, no te obligues a levantarte más temprano si no hay necesidad de ello, ya que sólo te llevará al agotamiento más rápido.

Las preguntas que puedes hacerte cuando quieras probar un nuevo ritual son:

a. ¿cómo me hace sentir esto?
b. ¿funciona esto para mí?

3. Crea un marco temporal realista

Calcula cuánto tiempo te llevará completar cada ritual para tener una idea más clara de cuánto tiempo puedes dedicar a tus rutinas y saber cuándo empezar cada una.

Por ejemplo, calcula cuánto necesitas dormir cada noche y a qué hora es realista que te vayas a dormir.

A la hora de crear tu rutina nocturna debes trabajar hacia atrás a partir de esta hora para saber cuándo empezar tu rutina.

4. Controla el progreso
Escribe tu nueva rutina matutina y nocturna en un papel y guárdalo junto a tu cama. 

Esto te ayudará a ganar la motivación que necesitas para seguir adelante.

5. Sé flexible
No te anguesties si pierdes un día y ten siempre en cuenta tu estado de ánimo. 

Sí, una rutina matutina y nocturna te prepara para un día más productivo y exitoso, pero ¿no quieres también asegurarte de que lo estás disfrutando y no sólo haciendo ciertos rituales porque sientes que debes hacerlos?

¡Así que deja de mirar lo que hacen los demás y haz lo que te gusta!